SAN PEDRO SULA.— Las autoridades de salud de la zona norte de Honduras han encendido las alarmas tras confirmar un incremento drástico en los ingresos hospitalarios por sospecha de dengue. Las salas pediátricas y de medicina interna de los principales centros asistenciales de San Pedro Sula y municipios aledaños comienzan a mostrar signos de saturación debido al flujo constante de pacientes con síntomas graves.

El aumento de criaderos de zancudos, impulsado por las recientes lluvias intermitentes y las altas temperaturas que azotan al Valle de Sula, ha acelerado la transmisión del virus, afectando principalmente a la población infantil.
Intervención de emergencia
Equipos de la Región Metropolitana de Salud han iniciado operativos de fumigación y aplicación de BTI en los barrios y colonias con mayor incidencia. Sin embargo, los portavoces de salud enfatizan que la medida más efectiva sigue siendo la eliminación de depósitos de agua en los hogares, instando a la comunidad a unirse a las labores de limpieza comunitaria para frenar la curva de contagios antes de que la situación se convierta en una crisis hospitalaria inmanejable.

