Hay historias que nacen de una idea, y otras que nacen de una necesidad que toca profundamente el corazón.
Al frente de Listones de Amor, Jackie Babún ha convertido una preocupación por las mujeres que enfrentan el cáncer de mama en un propósito de vida: acompañarlas, ayudarles a acceder a tratamientos y recordarles que no están solas.
La historia de Jackie Babún, directora de Listones de Amor, comenzó al conocer de cerca la realidad de mujeres que enfrentaban el cáncer de mama sin contar con los recursos necesarios para continuar sus tratamientos.
Durante años participó en campañas de prevención, pero llegó un momento en que sintió que podía hacer algo más.
“Le pedí al Señor la oportunidad de poder ir más allá de las campañas de prevención y poder salvar vidas”, recuerda Yakie.
Ese deseo comenzó a tomar forma en 2015, cuando junto a la Asociación Cepudo se impulsó un programa de apoyo para mujeres que posteriormente se convertiría en Listones de Amor.
Un listón detrás de cada historia
Para Jackie, el listón representa mucho más que una campaña.
“Cada listón representa una historia y una valiente guerrera”, explica.
Es el símbolo de una mujer, una madre, una hija, una hermana o una amiga que enfrenta una batalla. También representa a quienes han sobrevivido y honra la memoria de quienes ya no están.
Pero, sobre todo, representa solidaridad.
Porque detrás de una donación, una colaboración o una persona que decide sumarse puede existir algo mucho más grande: una mamografía, un medicamento, un tratamiento o una oportunidad para seguir adelante.
La historia de doña Toña
Entre las historias que Jackie ha conocido durante este camino, hay una que permanece especialmente en su corazón: doña Toña.
Una mujer que tenía una hija, no tenía un lugar donde vivir y debía caminar durante horas para recibir sus tratamientos.
Personas de buen corazón se unieron para ayudarla. Le consiguieron un pequeño espacio donde quedarse y hasta comenzaron a vender ropa usada para apoyarla.
Su humildad, su esfuerzo y sus ganas de vivir marcaron profundamente a Jackie.
Su historia también le confirmó algo que hoy forma parte de su misión: detrás de cada paciente existe una historia que merece ser escuchada y una vida que merece ser acompañada.
“No estás sola”


Para Jackie, acompañar a una mujer con cáncer significa mucho más que ofrecer palabras de ánimo.
También significa ayudar a que pueda acceder a los medicamentos y tratamientos que necesita.
Y cuando piensa en una mujer que hoy está atravesando un diagnóstico, su mensaje es claro:
“No estás sola.”
Le habla de mantener la fe, no perder la esperanza y creer que después de los momentos más oscuros puede volver la luz.
“Nuestro Señor es el médico por excelencia. Él tiene la última palabra”, expresa.
Mientras tanto, Jackie y quienes forman parte de Listones de Amor continúan caminando junto a ellas con amor, dignidad, esperanza y fortaleza.
Desde Antonella Medios
La historia de Jackie Babún nos recuerda que detrás de un proyecto puede existir un propósito mucho más profundo.
Listones de Amor nació del deseo de hacer algo más, pero con el tiempo se convirtió en una forma de acompañar, ayudar y llevar esperanza a mujeres que enfrentan una de las batallas más difíciles de sus vidas.
Porque un listón puede parecer pequeño, pero cuando representa solidaridad, esperanza y una oportunidad de tratamiento, puede significar algo inmenso: la posibilidad de salvar una vida.
Antonella Medios | Revista Digital

