El «Trancazo» de abril: Combustibles suben hasta 13 lempiras mientras el Salario Mínimo sigue en el limbo

TEGUCIGALPA. La economía de las familias hondureñas enfrenta una tormenta perfecta esta segunda semana de abril de 2026. Mientras el costo de vida se dispara debido a un incremento histórico en los precios de los combustibles, las negociaciones para el ajuste al salario mínimo se mantienen estancadas, generando malestar en el sector obrero.

Impacto en la bomba de gasolina La Secretaría de Energía (SEN) oficializó incrementos que han sido calificados como un «santo trancazo». En la capital, el Kerosene ha sufrido el golpe más duro con un alza de L13.31, situándose en L138.98. El Diésel, vital para el transporte de carga y alimentos, subió L10.33, alcanzando los L128.42 por galón.

Estas alzas responden directamente a la inestabilidad en el Medio Oriente y el cierre parcial del Estrecho de Ormuz, que ha encarecido el crudo de Texas a nivel global.

El Presupuesto y el Salario Mínimo En paralelo, el Ejecutivo aprobó un presupuesto reformulado de 444 mil millones de lempiras, enfocado en la «disciplina fiscal» para calmar a los acreedores internacionales. Sin embargo, en la mesa de negociación del Salario Mínimo 2026-2027, el «humo blanco» aún no aparece.

Fuentes cercanas a la comisión tripartita indican que, aunque hay voluntad de diálogo, la empresa privada teme que un ajuste muy alto, sumado a los costos de energía y combustible, provoque el cierre de medianas empresas. El Ministro de Trabajo ha pedido «paciencia», asegurando que la decisión final se anunciará en los próximos días.


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