Una iniciativa que buscó cambiar la historia
Para el doctor Carlos Paz, la lucha contra el cáncer de mama es una causa que necesita mucho más que una fecha en el calendario. En su testimonio, recuerda los esfuerzos de un grupo de profesionales y personas comprometidas que acudieron al Congreso Nacional con una petición: que Honduras dedicara una jornada a reconocer a quienes viven con esta enfermedad, honrar a quienes han fallecido y despertar una mayor conciencia sobre la prevención.
Aquella iniciativa nació de una preocupación concreta. Durante años, según relata el especialista, el acceso a los estudios de diagnóstico representó una dificultad para muchas mujeres, mientras buena parte de los esfuerzos para acercar estos servicios provenía del sector privado. La búsqueda de una conmemoración nacional pretendía dar visibilidad a esa realidad y promover un compromiso más amplio con la salud de las hondureñas.

Desde su experiencia como médico radiólogo, Paz insiste en la importancia de detectar las alteraciones mamarias y acudir a evaluación médica sin esperar necesariamente a que aparezca dolor. El cáncer de mama puede no producir molestias en sus primeras etapas; por eso, la orientación profesional y los estudios recomendados según la edad, los antecedentes y los factores de riesgo pueden desempeñar un papel importante en la detección oportuna.
Su mensaje también pone sobre la mesa los obstáculos que todavía pueden separar a una mujer de la atención que necesita: el temor, la vergüenza, los costos, las responsabilidades familiares y las dificultades para conseguir una consulta. Para el doctor Paz, la prevención debe asumirse como una responsabilidad compartida, en la que la voluntad individual vaya acompañada de servicios accesibles, información confiable y un mayor compromiso institucional.
EL DECRETO | EL 25 DE OCTUBRE COMO COMPROMISO NACIONAL

Una fecha reconocida por ley
El decreto también contempló manifestaciones públicas de solidaridad, como el uso de vestimenta rosa y listones alusivos, además de la iluminación de edificios y monumentos públicos con luces de ese color. Estos símbolos buscan hacer visible una lucha que involucra a pacientes, familias, profesionales de la salud y comunidades enteras.
Sin embargo, el sentido más profundo de esta disposición va más allá de los símbolos. Cada 25 de octubre representa una oportunidad para fortalecer la educación, promover la consulta oportuna y recordar la necesidad de mejorar el acceso a los servicios de salud. El rosa puede unir a una sociedad alrededor de una causa, pero el compromiso debe mantenerse durante todo el año.

El Decreto Legislativo No. 115-2007, del 30 de octubre de 2007, estableció el 25 de octubre de cada año como el Día Nacional de Prevención y Solidaridad con las Personas que Viven con el Cáncer de Mamas, como día de fiesta nacional sin suspensión de labores. Con esta disposición, la conmemoración adquirió un reconocimiento formal en Honduras y una fecha propia para recordar la importancia de esta causa.
ESTER MARLENE AMAYA | LA COMUNICACIÓN COMO SERVICIO
Una voz que acompaña la prevención
La lucha contra el cáncer de mama también necesita voces que acerquen la información a la población, abran espacios para compartir experiencias y contribuyan a romper el silencio que muchas veces rodea a la enfermedad. En esa dimensión se encuentra la trayectoria de la periodista hondureña Ester Marlene Amaya Gómez, quien ha combinado su labor profesional con el voluntariado y el apoyo a iniciativas sociales.

Tres décadas de voluntariado y compromiso con la causa rosa
Hace 26 años, un grupo de médicos, junto a la señorita Mercedes Sikaffy, decidió impulsar el voluntariado rosa, recuerda la periodista Ester Marlene Amaya, quien ha sido parte de esta historia de servicio y solidaridad. Según comparte, aquella iniciativa ha dado numerosos frutos y contribuido a salvar vidas, abriendo camino a campañas de prevención y sensibilización que con el tiempo sumaron el respaldo de empresas y diferentes sectores de la sociedad. En ese recorrido, uno de los logros más significativos fue la aprobación del Decreto Legislativo No. 115-2007, que estableció el 25 de octubre como Día Nacional de Prevención y Solidaridad con las Personas que Viven con el Cáncer de Mamas. También destaca el surgimiento de iniciativas como Listones de Amor, brazo solidario de CEPUDO, junto con otras acciones que han mantenido viva la voz de la prevención en Honduras.
Su compromiso con el bienestar de las mujeres también se expresa en su labor comunitaria y en el impulso al emprendimiento femenino. Hace más de quince años promovió la Asociación de Mujeres Artesanas Trabajando Unidas (AMATUSPS), con apoyo de DIUNSA y espacios de expo ventas; posteriormente, acompañó desde sus inicios el Bazar del Sábado, nacido en marzo de 2016 con el respaldo de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés. Desde su fe y su servicio como catequista en la comunidad Espíritu Santo y miembro de Cursillos de Cristiandad, Ester ha hecho del compromiso con los demás una parte esencial de su vida, un valor que también comparte con sus hijos, Luis y Wilmer Suazo Amaya, voluntarios y miembros de la Comunidad Corazones Misericordiosos. Para ella, esta historia continúa: cada campaña, cada alianza y cada persona que se suma puede aportar ese granito de arena que ayude a crear conciencia y, sobre todo, a salvar vidas.
EL ROSA DEBE CONVERTIRSE EN ACCIÓN
Una fecha puede preservar la memoria de una iniciativa, pero su verdadero valor se mide por aquello que inspira a hacer. El testimonio del doctor Carlos Paz recuerda la importancia de la detección oportuna; el Decreto 115-2007 le da un marco nacional a esta conmemoración; y la participación de personas como Ester Marlene Amaya permite reconocer el papel de la comunicación y el voluntariado para mantener viva la conciencia colectiva. Son distintas contribuciones que convergen en una misma causa: proteger la vida y la dignidad de las mujeres.
Este 25 de octubre, el llamado es a mirar más allá del listón rosa. A promover información confiable, acompañar sin juzgar, facilitar el acceso a la evaluación médica y exigir que la prevención forme parte de un compromiso sostenido. Porque ninguna mujer debería tener que enfrentar sola el miedo, las barreras económicas o la incertidumbre de un diagnóstico. La solidaridad adquiere su mayor sentido cuando se convierte en apoyo concreto y en oportunidades reales para llegar a tiempo.
Una historia que merece ser contada
En Antonella Medios creemos que contar estas historias es una forma de reconocer a quienes han contribuido a una causa que nos involucra como sociedad. Este especial nace para recuperar la memoria de una iniciativa nacional, dar espacio a las voces que han trabajado por la prevención y recordar que detrás de cada cifra hay personas, familias y vidas que merecen atención y respeto. Nuestro propósito no es limitar la conversación a una fecha, sino ayudar a que permanezca abierta.
Hoy vestimos de rosa nuestras páginas para honrar a quienes han luchado, acompañar a quienes atraviesan la enfermedad y recordar a quienes ya no están. Pero, sobre todo, invitamos a transformar la solidaridad en conciencia, la conciencia en acción y la acción en un compromiso que continúe mucho después de octubre. Porque hablar de prevención es hablar de vida; y cuidar la vida de las mujeres es una responsabilidad que nos corresponde a todos.






